Metodología

Qué clase de número es cada cifra que ves, y cuál de ellas puedes discutir.

Una calculadora que no dice de qué clase es cada número obliga a creérsela entera o a no creérsela nada. Aquí está la clasificación completa: cuáles son exactos, cuáles vienen de una fuente y cuáles son supuestos que puedes cambiar tú.

Las siete clases de número

1. Constante matemática exacta

No procede de ninguna medición: es aritmética. El área de un círculo, la proporción entre dos superficies al cambiar de molde, el reparto de una receta entre raciones. No caduca ni admite discusión.

2. Conversión exacta

Una definición legal, no una estimación. La pulgada mide 25,4 mm porque así se definió en el acuerdo internacional de la yarda y la libra de 1959, no porque alguien la midiera. Lo mismo vale para la libra (0,45359237 kg), el galón estadounidense (231 pulgadas cúbicas), el BTU de la tabla internacional (1055,05585262 J) y la frigoría (1 kcal/h = 1,163 W). Estas cifras se usan con todos sus decimales y solo se redondean al presentarlas.

3. Dato tomado de una fuente

Alguien lo midió y lo publicó. Las densidades de los ingredientes de cocina son el caso más claro: cada una sale de un peso publicado dividido por el volumen de la medida correspondiente. La fuente concreta de cada dato, la fecha en que se consultó y sus limitaciones están en Fuentes y actualizaciones.

4. Supuesto editable

Un valor de partida razonable que no procede de ninguna norma: el rendimiento de una pintura, la densidad de la arena a granel, el espesor de una junta. Siempre se cumplen tres condiciones: el valor por defecto es sensato, el campo es editable y el supuesto aparece escrito en el resultado. Cuando el dato bueno está en el envase, la calculadora lo dice.

5. Heurística orientativa

Una regla práctica que ordena la magnitud pero no sustituye a un cálculo formal. «De 90 a 110 frigorías por metro cuadrado» sirve para contrastar un presupuesto, no para firmar una instalación. Estas reglas se etiquetan como lo que son y nunca se presentan como un resultado técnico.

6. Valor introducido por el usuario

Tus medidas y tus precios. No se guardan, no se envían y no se recuperan de una visita anterior: cada vez que abres una calculadora, el formulario está vacío. El precio de la electricidad lo pones tú, porque descargarlo de algún sitio daría una falsa sensación de exactitud.

7. Redondeo

Hay dos, y no son lo mismo.

  • Redondeo de presentación: el resultado matemático con los decimales que tienen sentido a esa escala. Una cucharadita se da con un decimal; un metro cúbico de hormigón, con dos.
  • Redondeo comercial: lo que de verdad puedes comprar. Sacos enteros, botes de cinco litros, equipos de 9.000 BTU. Va siempre separado del resultado matemático y etiquetado aparte, porque son dos preguntas distintas: cuánto necesitas y cuánto hay que pedir.

Lo que estas calculadoras no son

Son estimaciones. Ninguna sustituye a un proyecto, a una medición en obra ni al criterio de un profesional cuando el trabajo lo requiere. En climatización, el dimensionado es un modelo simplificado por componentes, no un cálculo normalizado de carga térmica, y cada resultado lo dice.

Hay tres cosas que el proyecto no hace por principio: no descarga tarifas eléctricas ni supone un precio del kWh; no deduce el consumo eléctrico a partir de la capacidad frigorífica sin un dato de eficiencia; y no mezcla EER con SEER.

Capacidad, consumo y carga: tres cosas distintas

Es la confusión más cara del sector, así que conviene dejarla clara.

Desliza para ver la tabla completa

MagnitudQué mideUnidades
Capacidad frigoríficaEl frío que el equipo es capaz de extraerBTU/h, frigorías/h, kW
Consumo eléctricoLa electricidad que gasta para extraerloW, kWh
Carga térmicaEl calor que hay que sacar de la habitaciónW
Un equipo de 3,5 kW de capacidad no consume 3,5 kW. Lo que relaciona ambas cifras es la eficiencia (EER o SEER), y sin ese dato no hay conversión posible.

Español e inglés no son la misma página traducida

El sitio no traduce: localiza. La versión española usa sistema métrico por defecto, coma decimal y los sinónimos regionales que de verdad se usan (hormigón o concreto, azulejo o baldosa, rodapié o zócalo). La inglesa usa sistema imperial donde es lo natural, punto decimal y la terminología del mercado anglosajón. Por eso una taza estadounidense (236,6 ml) y una taza métrica (250 ml) conviven en la misma calculadora: no son la misma medida.

Cada cuánto se revisa

Las definiciones de unidades no caducan. Las densidades de ingredientes se revisan volviendo a consultar la tabla de origen. Los valores de obra se contrastan con fichas técnicas de fabricantes habituales. En climatización se vigila la normativa de etiquetado, que sí cambia. La fecha de la última revisión aparece en cada calculadora y en cada guía, y el detalle por bloque está en Fuentes y actualizaciones.